Querida Moza
Te saluda Luis Carlos, un fiel admirador de tus escritos, recurro a ti, ya que tengo un problema que no me deja dormir.
Resulta que mi novia tiene una amiga que se llama Laura, la cual vive junto a ella; las dos son jóvenes que estudian en la capital.
Un buen día yo llegué al apartamento a visitar a mi hermosa chica y no estaba, la única en casa era Laura, yo me quedé en la sala esperando a que llegara Anaís, mi novia.





