El taxista de esta semana fue más allá de las confesiones de las que semanalmente se habla en este espacio.
Mire, este taxi no descansa, pues yo lo cojo desde el amanecer hasta parte de la tarde. De allí entonces, viene un muchacho que lo maneja toda la noche.
Pero hay algo que me preocupa en esto, ya que yo le estoy dando el carro a un muchacho, porque sé que tiene un montón de niños y la situación está difícil en el país. Eso uno lo entiende.





