Lo más difícil es romper el hielo en la competencia, el llamado "miedo escénico" de los atletas, en esto coinciden tanto la entrenadora Isabel Vives como el jefe de la delegación Ariel Araúz.
Los atletas muchas veces sentían las nostalgia de no tener cerca a la familia, ya que, de los 34 atletas, aproximadamente 25 participan por primera vez en un mundial, por eso pienso que el escuchar otro idioma y competir en otro escenario fue algo complicado, explicó Araúz.





