Fíjense que en medio de la entrevista que le realizaban por sus 20 años de carrera periodística, entró un mariachi acompañado de sus familiares y amigos y fue cuando empezó la lloradera de muchos de los presentes.
Sí amigos, Delfia empezó a llorar de la emoción, cuando vio salir a su hijo y esposo, pues nunca imaginó que estarían allí.





