Tremendo susto. El hombre considerado como el más rápido del mundo, el exvelocista jamaiquino Usain Bolt, vivió una experiencia inolvidable.
El ocho veces campeón olímpico quedó con el corazón en las manos, luego de que el piloto británico Lewis Hamilton le diera un par de vueltas en el Circuito de las Américas de Austin Texas, en un Mercedes de color verde.
"Creí que iba a morir", dijo de manera sonriente el jamaicano, acostumbrado a otro tipo de velocidades.





