La plataforma de citas en línea Tinder, reveló que un programador creó un software con el cual pudo robar más de 40 mil fotografías de usuarios dentro de la red social, por lo que se recomendó a sus usuarios cambiar la contraseña para proteger los datos.
A través de una herramienta de inteligencia artificial, las imágenes funcionaban para poder identificar a los usuarios. Todas las fotografías anduvieron rondando por todo Internet, poniendo en riesgo la identidad, integridad y reputación de los usuarios.