En cuanto la pelota se impactó contra su cadera a toda velocidad, Bryce Harper supo cómo terminaría la situación. Era hora de pelear.
"Fue como si viera todo de color rojo", relató.
Enfurecido, el toletero de Washington corrió hacia el montículo, arrojó su casco y se trenzó a puñetazos con el relevista Hunter Strickland, quien lo había golpeado con un lanzamiento, en el juego que los Nacionales terminaron ganando el lunes 3-0 a los Gigantes de San Francisco.





