Detrás de las cuatro paredes del centro de rehabilitación femenino no todo es tristeza, y ayer, las casi 720 reclusas dieron fe de eso.
Las privadas de libertad gozaron al son de la música congo y demás ritmos afrodescendientes y celebraron el Mes de la Etnia Negra.
Cada hogar donde viven las internas tenía una chica que las representaba, las cuales concursaron. Fueron ocho competidoras. Además, cada hogar realizó estands con comida afroantillana y personajes importantes de la raza negra.





