El panameño lo deja todo para última hora. Y es que ayer, en pleno Viernes Santo, el Mercado de Marisco, estuvo abarrotado de personas que aprovecharon el día para seguir con las compras de productos del mar.
Entre los más demandados estaba el pago rojo, camarones, pulpo, almejas; incluso los puestos de esencias e incienso también tuvieron buena venta.
Igualmente, se pudo ver a gente en la Terminal de Transporte de Albrook con los bolsos en mano esperando abordar el transporte para pasar este fin de semana en el interior del país.





