Los discursos más esperados del primer día de la Convención demócrata eran los de Bernie Sanders y Elizabeth Warren, pero fue la primera dama de EE.UU., Michelle Obama, quien tuvo una noche triunfal, memorable, con un poderoso alegato contra Donald Trump sin mencionar por su nombre al magnate.
"Me despierto cada mañana en una casa que fue construida por esclavos. Y veo a mis hijas, dos jóvenes negras, inteligentes y hermosas, jugando con sus perros en los jardines", afirmó Obama en un momento del discurso, con la voz quebrada por la emoción.





