La frase ¡qué solos se quedan los muertos! se cumple casi al 100% en el cementerio municipal de San Miguelito, ubicado en Chivo-Chivo, corregimiento de Ancón.
Y es que muchos dolientes, después de sepultar a sus seres queridos en este campo santo, se olvidan de que existieron.
Solo se acuerdan de que tienen a alguien enterrado en ese cementerio, cuando tienen que volver a usar dicha fosa, pero como están morosos, no pueden realizar los trámites.





