Al astro Cristiano Ronaldo no le temblaron las piernas.
Tras igualar ayer 1-1 en el tiempo reglamentario y los 30 minutos de prórroga en el Stade Velodrome de Marsella, la estrella del Real Madrid tomó la bola y se dirigió hacia el punto penal.
Para sorpresa de muchos, el luso eligió el primer lanzamiento en la tanda de penaltis. Mirada fija a la portería y con maestría marcó el primero de Portugal, que al final se convirtió en el primer semifinalista de la Eurocopa 2016.





