La iglesia católica, desde el 2001 ha contabilizado ocho casos de abuso sexual a menores de edad, cometidos por religiosos y sacerdotes diocesanos.
Ayer, en la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), fue este el tema principal, donde se dieron detalles de las "líneas guías" para tratar estos casos.
José Domingo Ulloa, presidente de la CEP, dijo que algunas víctimas, que son personas adultas no han querido denunciar ante las autoridades judiciales.





