Desde que la Alcaldía de Panamá ha comenzado el conocido Proyecto de Renovación Urbana, a los buhoneros extranjeros se les hace cada vez más difícil estar dentro del mercado de la buhonería clandestina, lo que los ha obligado a ingeniárselas para vender sus productos.
Solo basta estar por una hora en áreas como La Peatonal, Calidonia y Santa Ana para observar como algunos de los vendedores llegan, chequean el lugar, tiran sus enormes sábanas, luego colocan sus productos rápidamente y empiezan la venta.





