"Si algo funciona bien, para qué cambiarlo", es uno de los principios básicos de la publicidad.
Esto es algo que los tipiqueros Manuel de Jesús Ábrego y Abdiel Núñez, los "consentidos" han aprendido a la mala, pues su separación hace más de tres años les causó que perdieran su fama y que casi desaparecieran como músicos.





