El fenómeno de El Niño ha provocado en Sudáfrica la sequía más severa que ha vivido este país en más de un siglo. Contra sus devastadores efectos lucha la "Operación Hidratar", una campaña de movilización ciudadana que suma esfuerzos para paliar la sed en las zonas más afectadas.
"La gente está desesperada. Las presas están vacías y ni siquiera sale agua de los grifos", relata a Efe Mohammed Modan, uno de los tres impulsores de esta iniciativa que, en sus tres semanas de vida, ha conseguido hacer llegar a los damnificados más de tres millones de litros de agua.





