La decisión del papa Francisco de permitir que sacerdotes comunes absuelvan a las mujeres que se arrepientan en confesión por haber abortado fue mayoritariamente bien recibida en la región, pero también surgieron voces críticas que opinaron que es un intento de juzgar decisiones personales.
La disposición papal regirá durante el Año de Misericordia, entre el 8 de diciembre de 2015 y hasta fines de noviembre de 2016.





