Colombia instaló el lunes un puesto en la localidad de Cúcuta para atender la crisis humanitaria provocada tras la deportación de unos 1.000 colombianos y el cierre indefinido de algunos de los pasos fronterizos del estado del Táchira, decisión que fue ratificada por el mandatario Nicolás Maduro que anunció que posiblemente la medida se extienda en los próximos días a otras zonas fronterizas.
El puesto de mando fue instalado por la canciller colombiana María Ángela Holguín, el ministro del Interior Juan Fernando Cristo y el defensor del Pueblo Jorge Armando Otálora.





