Ruidos producidos por el uso del güiro para cortar hierba o por el equipo de sonido de los diablos rojos, incluso el de los aviones pueden afectar la salud de los seres humanos.
Y es que la contaminación auditiva es un problema crónico inseparable al desarrollo de la civilización, especialmente en Panamá, donde ciudadanos y empresas desarrollan actividades que generan ruido desconociendo los graves efectos sobre la salud de quienes los rodean.
De acuerdo con la otorrinolaringóloga Maritza Hernández, sobre materia de contaminación acústica hay establecidas varias normas.





