Los homenajes se suceden en el mundo de la Fórmula Uno para recordar al piloto francés Jules Bianchi, que murió en la madrugada del sábado tras una larga lucha con las terribles lesiones sufridas en un choque frontal contra una grúa en el Gran Premio de Japón en octubre del año pasado.
EL piloto, de 25 años, murió en un hospital en su Niza natal, a solo 30 kilómetros (20 millas) de la pista en la que firmó la mejor actuación de su incipiente carrera: el Gran Premio de Mónaco.





