"Me siento frustrada. Siento que nadie nos apoya'', comentó Lucía Freire. "Necesito el programa de alivio migratorio para poder estar más tranquila y para poder manejar y viajar''.
Freire, una ecuatoriana de 41 años, habló así durante una de las protestas que se realizaron el martes a lo largo de Estados Unidos para exigir la activación del programa de alivio migratorio anunciado por el presidente Barack Obama en noviembre y que evita la deportación de padres de ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes.





