La Roma y el Manchester City se juegan mañana en el estadio Olímpico de la capital italiana un puesto en los octavos de final de la Liga de Campeones, una clasificación que evitaría un nuevo fracaso europeo para cualquier de los dos.
El club romano llega a este encuentro tras disputar un difícil partido contra el modesto Sassuolo y conseguir empatar 2-2 en los minutos finales, por lo que continúan a tres puntos del líder, el Juventus.





