La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó directrices para intentar reducir la contaminación ambiental en el interior de los hogares, que anualmente causa la muerte de 4.3 millones de personas.
Dicha polución es provocada mayoritariamente por la utilización de carbón, queroseno o biomasa para cocinar. Ante esta situación, la OMS recomienda reducir o anular el uso de carbón y de queroseno en los hogares.





