Las operaciones militares en Irak contra el Estado Islámico (EI) cobraron un nuevo impulso después de la conferencia de París para coordinar la lucha antiyihadista y del primer bombardeo estadounidense cerca de Bagdad.
Gracias a la reanudación del apoyo aéreo estadounidense a las fuerzas kurdas, los también conocidos como peshmergas arrebataron ayer el control de cinco poblaciones en el norte del país a los yihadistas del Estado Islámico.





