Yuleymi Rodríguez, de 20 años, paciente de cáncer, llegó en 2013 al Instituto Oncológico Nacional (ION) con baja autoestima, al ver que perdía su cabello por el tratamiento de la quimioterapia, pero en las pelucas descubrió una solución a su tristeza.
¿Recuerdas cuando llegué triste aquí?, preguntó Yuleymi a Magaly Potai, quien trabaja desde 2001 en el salón de belleza de FundaCáncer, ubicado en el ION.





