El 3 de octubre de 2013 murieron ahogados 368 inmigrantes frente a Lampedusa, una tragedia que sacudió la conciencia de Europa y que hoy se recuerda en la isla italiana, aunque desde entonces más de 3,000 personas han muerto en intentos similares.
No sabemos dónde meter ni a los muertos ni a los vivos, decía aquella mañana del 3 de octubre la alcaldesa de Lampedusa, Giusy Nicolini, cuando hora tras hora el muelle del puerto de la pequeña isla se iba llenando de cadáveres.





