A sus 84 años, el vietnamita Duong Van Ngo es el último escritor público de cartas en el edificio central de Correos de Ho Chi Minh (antigua Saigón), donde presta sus servicios desde hace un cuarto de siglo.
"Algunos me llaman "el último mohicano" porque ya nadie se dedica a este trabajo. Lo empecé hace 24 años, después de jubilarme como empleado de Correos. Lo hago por placer y para ganar dinero", manifiesta el escribano en un francés de acento cantarín.





