La leche y sus derivados son importantes no solo para niños en crecimiento, sino también para toda la familia: adultos, jóvenes, embarazadas, madres lactantes, deportistas y adultos mayores, pues los nutrientes que contienen (proteínas de alto valor biológico, carbohidratos, grasas, calcio, vitaminas y otros minerales), contribuyen de manera positiva a un buen estado de salud.
Como regla general, un adulto requiere de 800 a 1500 miligramos de calcio por día, dependiendo de su edad, género y etapa de la vida en que se encuentra.





