Una deteriorada casa del barrio pobre de Mantua en Filadelfia era una pintoresca evocación de más de un siglo en los anales de la ciudad, antes que el último de sus ocupantes falleciera después de haber vivido ahí por muchos años y desde entonces se convirtió en un símbolo de la decadencia urbana.
Ahora, la estructura cubierta con paneles de madera recibirá una gran despedida.





