Tailandia amaneció hoy en relativa calma en el segundo día después del golpe del Estado incruento de los militares, que mantienen retenida a la ex primera ministra Yingcluck Shinawatra y a varios exministros y los líderes de las protestas.
Yingluck, así como responsables del Gobierno depuesto y personas cercanas a la familia Shinawatra, fueron convocados ayer en un club militar en Bangkok y luego llevados en furgonetas hacia distintas bases y casas controladas por el Ejército.





