En el amor no existe edad, raza, distancia y demás, pero casarase con un aparato electrónico ya es otra cosa distinta.
Chris Sevier, un joven afirma estar enamorado de su Macbook y desear casarse con el, algo que a los funcionarios de Utah no les pareció muy común ni legal.
El joven es abogado y afirma que su amor por el ordenador es tan válido como el de las personas homosexuales, aunque en ese lugar tampoco les dejan casarse.





