Japón inició hoy su campaña de pesca de ballenas en el Pacífico norte, para la que ha decidido reducir las capturas tras la sentencia de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que ordenó a este país detener dicha actividad en la Antártida.
Cuatro barcos nipones partieron hoy desde el puerto de Ishinomaki (norte de Japón) con el objetivo de capturar un máximo de 51 ballenas enanas (también conocidas como rorcual aliblanco), un 15 por ciento menos que el tope habitual de 60 capturas, informó la agencia Kyodo.





