Paul McCartney necesitó diez años para convertirse en el músico pop más famoso de la historia y tan solo diez minutos para encandilar a 15.000 personas que la pasada noche le aclamaron en su tercera visita a Chile.
El retorno del líder de The Beatles a Santiago, tras los multitudinarios conciertos de 1993 y 2011, estaba previsto para el lunes, pero se canceló a última hora por problemas técnicos y el concierto tuvo que reprogramarse.





