El miedo se apodera de los residentes que botan basura en Cerro Batea, ya que la tinaquera de cemento que utilizan para depositar sus desechos está a punto de colapsar.
María González dijo que un perro murió hace unos días cuando buscaba comida en el basurero y una parte de los bloques le cayó encima, situación que temen suceda con un morador.
Ellos aducen que la culpa es de los conductores de los camiones de la basura, que no miden bien cuando entran a recoger los desechos y se chocan.





