El argentino Diego Milito falló un penalti a seis minutos del final y frustró las esperanzas del Inter, que no pudo ayer en Milán con el Bolonia (2-2), para acentuar su letargo en la Liga de Italia, que este fin de semana alcanzó la trigésima segunda jornada.
El buen papel de Mauro Icardi, que adelantó en dos ocasiones al cuadro de Walter Mazzarri, no tuvo el éxito esperado. Michele Pazienza empató el primer tanto de Icardi, a los seis minutos, y el griego Panagiotis Kon logró el 2-2 definitivo.





