Vista Alegre, uno de los corregimientos del distrito de Arraiján, en los últimos años ha alcanzado un desarrollo económico increíble y no ha parado de crecer.
Pero no siempre fue así, y prueba de eso da don Francisco González, de 81 años, quien llegó al lugar cuando el progreso era casi nulo. Él vivía en Santa Ana, pero se mudó para Vista Alegre en busca de tranquilidad.
Los más de 40 años que lleva viviendo en el corregimiento le dieron la razón de que era un sitio ideal para vivir y educar de forma sana a sus hijos.





