La vista judicial sobre la petición presentada ante el Tribunal Supremo por activistas británicos para cambiar la legislación que prohíbe la asistencia médica al suicidio, comenzó hoy.
Jane Nicklinson, viuda de un tetrapléjico que intentó sin éxito morir ayudado por los médicos, y Paul Lamb, exobrero de 57 años paralizado por un accidente de tráfico, llevaron el caso ante la máxima instancia judicial del Reino Unido.





