Siete ciudadanos chinos murieron a causa del incendio declarado el domingo en la nave industrial de una fábrica textil a las afueras de la localidad de Prato, en el centro de Italia, en la que además de trabajar también dormían, se informó ayer.
Según fuentes de los equipos de rescate, los cuerpos carbonizados de cuatro de las víctimas fueron recuperados ayer del interior de la nave cuando los bomberos consiguieron entrar, horas después de declararse el incendio.





