Todo ocurrió a eso de las 9:00 a.m., mientras Soto se encontraba dentro de una de las fosas del alcantarillado, en la barriada Las Peñitas, cuando de forma repentina un banco de tierra le cayó encima.
El obrero, de unos 45 años, laboraba en una empresa contratista del proyecto, y al momento de la tragedia se estaba colocando un tubo a unos dos metros de profundidad, muy cerca de su residencia.
Compañeros de trabajo trataron de sacarlo, pero fueron los bomberos, los que extrajeron a Soto de la tierra que lo cubría.





