Los presentes, con tan solo comprar un boleto por un valor de $10.00, de inmediato realizaban la fila para escoger su paella y su respectivo refresco.
Mientras algunos hacían esto, otros disfrutaban del toque sutil y armonioso de la banda de música y orquesta, ya que hacía su domingo diferente y tranquilo, pero los niños no se quedaron atrás, porque pudieron gozar de juegos inflables, bufos, payasos y pinta caras.





