La popular empresaria decidió echarse para atrás con el reality sobre la vida de Lohan, ya que a Oprah le preocupa el rebelde comportamiento de la actriz.
La falta de compromiso de Lohan fue el motivo por el que Winfrey se presentó en su casa para hablar seriamente sobre la cancelación del documental de ocho episodios que narraría la vida de la artista y que su canal de televisión, OWN, iba a emitir, proyecto por el que la pelirroja había firmado un contrato de 2 millones de dólares.





