Con 19 años, Luguelín Santos ya puede presumir de una medalla olímpica de plata y ahora con un bronce en los 400 metros de un Mundial. Pero el dominicano aprendió hoy una dura lección en su precoz trayectoria en el atletismo: no se puede tener una mala largada.
"No confié en mí y no fue hasta el final que pude dar mi mejor esfuerzo'', dijo Santos tras su tercer lugar por detrás de los estadounidenses LaShawn Merritt y Tony McQuay.





