Uno de los siameses hondureños, que nacieron el pasado domingo unidos por el abdomen y compartiendo el hígado y parte del intestino, murió hoy debido a problemas cardíacos, a pocos minutos de ser separado quirúrgicamente, informó una fuente médica.
El médico Mario Noé Villafranca, que participó en la intervención quirúrgica practicada a los bebes este jueves para separarlos, dijo a periodistas que uno de los infantes murió y que su hermano se encuentra "delicado pero estable".





