El papa Francisco está profundamente apenado por el descarrilamiento de un tren en Santiago de Compostela (noroeste español) en el que han muerto 78 personas y 130 han resultado heridas, informó hoy el Vaticano.
Francisco ofreció hoy la misa que ofició por la mañana en la residencia de Río de Janeiro, donde se aloja, en sufragio por las víctimas del accidente, informaron a Efe fuentes vaticanas.





