Mark Cavendish vivió hoy una jornada triste en el Tour de Francia, cuando el público le abucheó e incluso le lanzó orina durante su contrarreloj en el Mont-Saint-Michel, tras haber provocado la víspera una caída en el sprint de Saint-Malo.
El ciclista británico, que no fue sancionado por los jueces por el gesto que provocó la caída del holandés Tom Veelers, recibió la hostilidad del público y se encuentra "algo abatido", según el director del Omega, Patrick Lefevere.





