El anuncio de la exmujer del primer presidente negro de Sudáfrica, de 94 años, es el más optimista desde que la situación de Mandela pasara a ser crítica el pasado domingo.
"Ha habido una gran mejoría respecto a hace unos días, pero sigue estando clínicamente mal", dijo a los reporteros la segunda esposa de Mandela ante la casa que ambos compartieron en el antiguo gueto negro de Soweto (Johannesburgo), convertida hoy en museo.





