Hace un año, el Gobierno del presidente Barack Obama anunció el programa de acción diferida, que suspende durante dos años la deportación de ciertos indocumentados que llegaron a Estados Unidos cuando eran menores de edad. El programa, que no necesitaba respaldo parlamentario, ha dado un respiro temporal a decenas de miles de jóvenes que no pueden trabajar, estudiar o viajar por falta de papeles.
En algunos estados de los EE.UU., ese permiso temporal les ha facilitado el obtener una licencia de conducir.





