Rihanna no quiere cuento con su imagen, ha demandado a la tienda Topshop por imprimir su rostro en unas camisetas.
La cantante de Umbrella afirma que nunca cedió los derechos para imprimir su rostro y pide 5 millones de dólares por daños y perjuicios. Antes de llegar al juicio, ellos trataron de llegar a un acuerdo, pero no lo hubo.





