Sarita, con un revelador minivestido ajustado en tono dorado y la corona de Miss Intercontinental, no dejó de sonreír mientras triunfante ingresaba a la tierra que la vio nacer.
En una caravana por las principales calles de La Villa de Los Santos que siguió hasta Las Tablas y montada en un auto blanco descapotable, la reina de Punta Fogón saludaba a sus seguidores, quienes le gritaban: ¡Viva Sara Bello, viva Las Tablas, Viva Calle Abajo!.





