Primero un rebote al tocar el pavimento y luego un segundo intento de aterrizaje no planeado. Así fue como llegué al primer destino de 9 más.
Sin muchos planes y sabiendo que solo tenía 80 días y $20 diarios para conocer toda Suramérica, me bajé del avión en Bogotá y empecé a buscar la manera de llegar a la frontera de Venezuela.





